miércoles, 9 de octubre de 2013
PRÓLOGO
DIDACTICA DEL AUTOCONOCIMIENTO
SAMAEL AUN WEOR
Aquellos que en otro tiempo acudían
a los templos de los Antiguos Misterios Iniciáticos para ser instruidos en
secreto sobre los principios eternos de la Sabiduría Universal, debían pasar
por diferentes etapas antes de alcanzar el Adeptado.
Purificación, Iniciación y
Perfección
eran los pasos obligados para aquel que deseaba traspasar el umbral de la
Resurrección.
Tanto entonces como ahora, es
inexcusable que antes de iniciar el Camino se debe disponer de la
preparación precisa para afrontar las dificultades y superar los
desfallecimientos que habrán de surgir a lo largo del mismo.
Todo aquel que accede a estos
Estudios Gnósticos con el pretexto de conquistar grandes poderes, de despertar
a lo desconocido de forma inmediata, está condenado al fracaso.
Antes de iniciar el Camino hemos de
desprendernos de toda carga que resulte inútil y superflua, de algo tan
terrible y pesado como nuestro propio subjetivismo. Hemos de PURIFICAR
nuestra mente eliminando nuestra pluralidad psicológica, nuestros defectos.
¿Cómo? : muriendo en nosotros mismos de instante en instante.
Pero para lograr el éxito en este
empeño, debemos disponer del conocimiento del Cuerpo de Doctrina adecuado para
poder emplearnos a fondo en el Trabajo con el primer factor de la
Revolución de la Conciencia: el MORIR.
Sólo con la Muerte adviene lo
nuevo. Los temas que se incluyen en este libro nos mostrarán la manera única de
llevar a término esa PURIFICACIÓN, nos permitirán llegar algún día a
poseer la verdadera Sabiduría Universal de toda Perfección, siempre y cuando
pongamos en práctica, desde ahora mismo, el Conocimiento que nos ofrece
la Obra de SAMAEL AUN WEOR, que nos ofrece esta Didáctica del
Auto-Conocimiento.
Para ello tenemos que enfrentarnos
con mente nueva a la realidad de los hechos, libres de las trabas del
escepticismo materialista que tiene su origen en la mentira de aquel que se
auto-estima desmesuradamente.
La cruda realidad de los hechos es
que los eventos pueden estarse repitiendo una y otra vez, pero lo que nosotros
tenemos que modificar es nuestra actitud frente a tales circunstancias.
Necesitamos cambiar nuestra actitud
hacia la existencia, pero uno no puede cambiar su actitud hacia la vida si no
elimina aquellos elementos perjudiciales que lleva en su Psiquis, es decir,
necesitamos AUTO-CONOCERNOS profundamente. Si nos AUTO-CONOCEMOS descubrimos
nuestros errores, y si los descubrimos los eliminamos, y si los eliminamos
despertamos, y si despertamos venimos a conocer eso que no es del tiempo, eso
que es la Verdad.
Ciertamente existe un elemento
perjudicial en nosotros que es obstáculo para la adquisición de la verdadera
Felicidad: la falsa personalidad. El Ser en sí mismo es feliz, inmensamente
dichoso, cuando uno elimina la falsa personalidad.
Obviamente necesitamos provocar
un cambio en nosotros. Con este propósito debemos proseguir en el estudio
de este Compendio, de esta «Didáctica del Auto-Conocimiento»: El de poner en
práctica cuanto nos apuntaba el V.M. SAMAEL AUN WEOR en sus Obras «Tratado
de Psicología Revolucionaria» y «La Gran Rebelión». Ya entonces nos decía:
«Así pues, si realmente queremos un
cambio radical, lo que primero debemos comprender es que cada uno de nosotros
está en tal o cual Nivel de Ser. ¿Cuál es nuestro Nivel de Ser? No sería
posible pasar a otro nivel si ignoramos el estado en que nos encontramos.
Ciertamente el trabajo interior
sobre sí mismos se refiere en forma enfática a los diversos estados
psicológicos de la Conciencia. Dentro de nuestro País Psicológico, cada cual
tiene sus acompañantes, sus YOES; éstos le llevarán a uno a donde deben
llevarlo de acuerdo con sus características psicológicas.
Si de verdad queremos cambiar
realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable modificar radicalmente
esos estados equivocados de la Conciencia.
Transformar reacciones mecánicas es
posible mediante la confrontación lógica y la Auto-Reflexión Intima del Ser.
Uno puede cambiar la naturaleza de los eventos desagradables que nos ocurren,
cuando se PURIFICA íntimamente.
Quien jamás corrige sus estados
psicológicos absurdos creyéndose muy fuerte, se convierte en víctima de las
circunstancias. Uno puede cambiar íntimamente cuando de verdad consigue
modificar sus reacciones ante los diversos hechos que le sobrevienen
diariamente.
Resulta evidente que quien no siente
interés alguno por observarse a sí mismo, tampoco desea trabajar para lograr
una verdadera transformación radical. El verdadero conocimiento que realmente
puede originar en nosotros un cambio interior fundamental, tiene por basamento
la AUTO-OBSERVACION directa de sí mismo.
La observación es un medio para
modificar las condiciones mecánicas del mundo. La AUTO-OBSERVACION interior es
un medio para cambiar íntimamente.
Pero el proceso del cambio, de la
disolución, debe de ser metódico, didáctico y hasta dialéctico, de lo contrario
nos hallaríamos desorientados. Necesitamos hacernos Auto-Conscientes de
nuestros propios pensamientos, de nuestros propios sentimientos y de los
efectos que otros producen en nosotros.
Obviamente, el trabajo de
desintegración de los elementos de la falsa personalidad suele ser a veces muy
difícil. La impaciencia en estos Estudios perjudica a quienes se inician en los
mismos. Si estos quieren realizar avances serios deben volverse serios. No es
concebible un hombre serio que no haya adquirido la paciencia. Jesús el Cristo
dijo: «En paciencia poseeréis vuestras Almas»
¿Qué se entiende por transformación?
convertirnos en criaturas diferentes. Lo más grave es que si uno se identifica con
la falsa personalidad, si vive en ella, fracasa.
La desintegración de tales o cuales
errores en nosotros, no es cuestión meramente intelectual. Hay que pasar a
veces por grandes crisis emocionales, se necesita del supremo arrepentimiento,
del supremo dolor.
Para llegar a la
Auto-Transformación, para conseguirla, se hace indispensable la continuidad de
propósitos. Cuando no se ha establecido un Centro Permanente de Conciencia en
nosotros, existe falta de continuidad de propósitos. Pero cuando se ha establecido
un Centro Magnético en el fondo de la Esencia, entonces hay continuidad.
Normalmente, el Centro Magnético de nuestra propia existencia se encuentra
localizado en la falsa personalidad.
La personalidad en sí misma es
Energía Pura, más cuando los YOES mecánicos vienen a utilizar esa Energía se
convierte en la falsa personalidad. Pero si desintegramos tales Agregados
Psíquicos, ya no es falsa, es un instrumento para Trabajar.
La personalidad debe equilibrarse
con la Esencia, en caso contrario hay desequilibrio, Si no hay equilibrio entre
el Ser y el Saber no puede haber comprensión perfecta. Cuando el Ser es más
grande que el Saber, allí nos encontramos con un «santo estúpido». Cuando el
Saber es más grande que el Ser, allí está presente un «bribón del intelecto».
Uno establece el equilibrio entre el
Ser y el Saber a base de Meditación, mediante la Dialéctica Intima del Ser,
mediante la Dialéctica de la Conciencia.
Una correcta AUTO-OBSERVACION de sí
mismo es premisa indispensable para adentrarnos en la Muerte Psicológica. Sólo
con la Muerte alcanzaremos una nueva Vida. Dar origen a una nueva vida
es un proceso de Creación, y toda creación es sexual, como lo fue aquella
fuerza que nos trajo a este mundo. Únicamente la fuerza sexual consciente hará
factible el Gran Cambio en nosotros. Con el Sexo concluye nuestro Trabajo,
nuestra transformación íntima.
De la misma manera, este Compendio
concluye con un capítulo dedicado al estudio de la Sexología, ya que es
necesario saber usar las energías que fluyen en el interior del organismo
humano.
El asceta de Acuario busca el Sexo,
porque considera al Sexo como aquel poder maravilloso que puede transformarle
radicalmente. Necesitamos hacer una Revolución de la Conciencia, hacer una
transformación radical. Dentro de cada uno de nosotros existen poderes
extraordinarios que se hallan dormidos, latentes, y necesitamos ponerlos en
actividad, despertarlos.
Hay que avivar la llama del Espíritu
con la fuerza del Amor. Desgraciadamente las gentes no entienden lo que estamos
diciendo porque están dormidos.
Como resultado de tantos trabajos,
surge al fin una criatura diferente, terriblemente divina, en el fondo de cada
uno de nosotros. Por eso se ha dicho que mediante la Muerte se inicia la
transformación.
1 - TRANSFORMACION DE LAS IMPRESIONES
1
TRANSFORMACION DE LAS IMPRESIONES
La Atención Consciente excluye eso que
se llama Identificación. Cuando nos
identificamos con las personas, con
las cosas, con las ideas, viene la
Fascinación, y esta última produce
SUEÑO EN LA CONCIENCIA.
Este tema trata de la transformación
de uno mismo. En pasadas pláticas tratamos sobre la importancia que tiene la
vida en sí misma. Dijimos también que un hombre es lo que es su vida y que ésta
es como una película. Al desencarnar nos la llevamos para vivirla en forma
retrospectiva en el Mundo Astral y que al retornar nos la traemos para
proyectarla otra vez en la pantalla del Cuerpo Físico
Es claro que la Ley de Recurrencia
existe y que todos los acontecimientos se repiten, que todo vuelve realmente a
ocurrir como sucedió más las consecuencias buenas o malas. Es claro que la
transformación de la vida es posible si uno se lo propone profundamente.
Transformación: Significa que una
cosa cambia en otra cosa diferente. Es lógico que todo es susceptible a
cambios.
Los Alkimistas de la Edad Media
hablaban de la transformación del plomo en oro. Sin embargo, no siempre aludían
a la cuestión metálica meramente física. Normalmente querían indicar con tal
palabra, la transformación del Plomo de la Personalidad en Oro del
Espíritu. Así pues, conviene que reflexionemos en todas estas cosas.
En los Evangelios, la idea del
hombre terrenal comparable con una semilla capaz de crecimiento, tiene la misma
significación. Como la tiene también la idea del renacimiento: un hombre que
nace otra vez. Es obvio que si el grano no muere, la plante no nace.
EN TODA TRANSFORMACIÓN EXISTE MUERTE
Y NACIMIENTO.
En la Gnosis consideramos al hombre
como una fábrica de tres pisos que absorbe normalmente tres alimentos:
1.- El Alimento común.
Normalmente corresponde al piso inferior de la fábrica, a la cuestión esta del
estómago,
2.- El Aire. Está en el
segundo piso, que se halla relacionado con los pulmones.
3.- Las Impresiones.
Indubitablemente están íntimamente asociadas al cerebro o tercer piso. Tenemos;
IMPRESION-CEREBRO, AIRE-PULMONES, ALIMENTO-ESTOMAGO.
El alimento que comemos sufre
sucesivas transformaciones. Esto es incuestionable. El proceso de la vida en sí
misma, por sí misma, es transformación. Cada criatura del Universo vive
mediante la transformación de una sustancia en otra. El vegetal, por ejemplo,
transforma el aire, el agua y las sales de la tierra en nuevas sustancias
vitales, en elementos vitales para nosotros (frutas, etc.) Así pues, todo es
transformación.
Por la acción de la luz solar,
varían los fermentos de la Naturaleza. Es incuestionable que la sensible
película de la vida que normalmente se extiende sobre la faz de la tierra,
conduce a toda la fuerza Universal hacia el interior mismo del Mundo
Planetario. Pero cada planta, cada insecto, cada criatura, el mismo «Animal
Intelectual» equivocadamente llamado hombre, absorbe, asimila determinadas
fuerzas cósmicas y luego las transforma y las transmite inconscientemente a las
capas interiores del Organismo Planetario. Tales fuerzas transformadas, se
hallan íntimamente relacionadas con toda la economía del Organismo Planetario
en que vivimos. Indubitablemente, cada criatura según su especie, transforma
determinadas fuerzas que luego retransmite hacia el interior de la Tierra para
la economía del Mundo. Así pues, cada criatura que tenga su existencia cumple
la misma función.
En todo existe transformación. Así
pues, la epidermis de la Tierra es un órgano de transformación. Cuando comemos
un alimento tan necesario para nuestra existencia, éste es transformado, claro
está, en etapas tras etapas. ¿Quién realiza dentro de nosotros ese proceso de
transformación de sus sustancias? El Centro Instintivo, tan sabio es tal
Centro, realmente es asombroso la sabiduría de dicho Centro. La digestión en sí
misma es transformación. El alimento en el estómago, es decir, en la parte
inferior de la fábrica de tres pisos de este organismo humano, sufre
transformaciones. Si algo entra sin pasar por el estómago, el organismo no
podría asimilar sus principios vitamínicos, ni sus proteínas. Eso sería
sencillamente una indigestión. Así, conforme nosotros vamos reflexionando en
esta cuestión, llegamos a comprender la necesidad de pasar por una
Transformación.
Claro está que los alimentos
(físicos) se transforman. Pero hay algo que nos invita a la reflexión, y es la Transformación
adecuada de las Impresiones. Para el propósito de la Naturaleza propiamente
dicho, no hay necesidad alguna de que el «Animal Intelectual» transforme las
Impresiones por sí mismo. Resultaría magnífico transformar las Impresiones. La
mayoría de las gentes como ven el terreno de la vida práctica, creen que este
mundo físico les va a dar lo que buscan y anhelan. Realmente ésta es una
tremenda equivocación. La vida en sí misma entra en nosotros, a nuestro
organismo, en forma de meras Impresiones. Uno no podría realmente transformar
su vida si no transforma las Impresiones que llegan a la mente.
No existe realmente tal cosa como la
vida externa. Estamos hablando de algo muy revolucionario, pues todo el mundo
cree que el físico es lo real. Pero si nos vamos un poquito más a fondo, lo que
realmente estamos recibiendo a cada momento, a cada instante, son Impresiones.
Si viéramos a una persona que nos agrada o desagrada, lo primero que obtenemos
son Impresiones de esa naturaleza. La vida es una sucesión de Impresiones. No
como creen muchos ignorantes ilustrados: una cosa física de tipo exclusivamente
material.
La realidad de la vida son sus
Impresiones. Claro está que las ideas que estamos emitiendo resultan muy
difíciles de captar, de aprehender. La persona que vemos sentada, por ejemplo,
en una silla con tal o cual traje de color, aquél que nos saluda, aquél que nos
sonríe, etc., son para nosotros cosas reales, ¿verdad? Pero si meditamos
profundamente en todas ellas, llegamos a la conclusión que lo real son las
Impresiones. Estas, naturalmente, llegan a la Mente por la ventana de los
sentidos. Si no tuviéramos los sentidos, por ejemplo, ojos para ver, oídos para
oír, ni boca para gustar los alimentos, ¿existiría para nosotros eso que se llama
Cuerpo Físico? Claro que no, absolutamente no. La vida nos llega en forma de
Impresiones y es allí donde existe la posibilidad de Trabajar sobre nosotros
mismos.
Ante todo, ¿qué debemos hacer? Hay
que comprender el Trabajo que debemos hacer. ¿Cómo podríamos lograr una
transformación psicológica en sí mismos? Pues efectuando un Trabajo sobre las
Impresiones que estamos recibiendo a cada momento, a cada instante. Este primer
trabajo recibe el nombre de Primer Choque Consciente. Este, se relaciona
con esas impresiones, que son todo cuanto conocemos del mundo exterior que
estamos recibiendo. ¿Qué tamaño tienen las verdaderas cosas o las verdaderas
personas? Necesitamos transformarnos cada día internamente. Al querer
transformar nuestro aspecto psicológico, necesitamos Trabajar sobre las
Impresiones que entran en nosotros.
¿Porqué llamamos el Trabajo sobre la
transformación de las Impresiones el Primer Choque Consciente? Porque el choque
es algo que no podríamos observar en forma meramente mecánica. Esto jamás
podría hacerse mecánicamente, se necesita un esfuerzo auto consciente.
Es claro que cuando se comience a
comprender este Trabajo, se comienza a dejar de ser hombre mecánico que sirve a
los fines de la Naturaleza. Y esto va en contra de nuestra Auto-Realización
Intima. Ustedes pues, empiezan a comprender el significado ahora de todo cuanto
digo. Si piensan ahora en el significado de todo cuanto se les enseña aquí por
la vía del esfuerzo propio, empezando por la observación de sí mismo, verán que
en el lado práctico esotérico todo se relaciona íntimamente con la
transformación de las energías y lo que resulta naturalmente de las mismas.
El trabajo por ejemplo, de las
reacciones negativas sobre los estados de ánimo enojosos, sobre la cuestión
ésta de la identificación, sobre la auto-consideración, sobre los YOES
sucesivos, sobre la mentira, sobre la auto-justificación, sobre la disculpa,
sobre los estados inconscientes en que nos encontramos, se relacionan con la
transformación de las Impresiones.
Así convendrán que en cierto modo el
Trabajo en sí, se compara a la decisión en el sentido de que en una
transformación. Es necesario, pues, que reflexionemos en esto, comprendamos lo
que es el Primer Choque Consciente. Es necesario formar un elemento de cambio en
el lugar de entrada de las Impresiones. ¡No lo olviden!
Mediante la Comprensión del Trabajo,
ustedes pueden aceptar la vida como un Trabajo realmente. Entonces estarán en
un estado constante de recuerdo de sí mismo. Este estado de Conciencia en sí
mismo llevará a ustedes al terrible realismo de la transformación de las
Impresiones.
Las mismas Impresiones normalmente,
o supra-normalmente dijéramos mejor, los llevaría a una vida mejor en lo que a
ustedes naturalmente respecta. Ya la vida no obrará más sobre ustedes como lo
hacía antes. Comenzarán a pensar y a comprender de una manera nueva. Y ésta es,
naturalmente, el comienzo de su propia transformación. Pero mientras ustedes
sigan pensando de la misma manera, es claro que no habrá ningún cambio interior.
Transformar las Impresiones de la vida, es transformarse uno mismo. Esta forma
enteramente nueva de pensar, puede efectuarse.
Comprenderán ustedes naturalmente:
Reaccionar continuamente. Todas esas reacciones forman nuestra vida personal.
Cambiar la vida de uno no es cambiar realmente nuestras propias reacciones.
Pero la vida exterior nos llega como meras Impresiones que nos obligan a
reaccionar.
La vida consiste principalmente en
una serie sucesiva de reacciones negativas que se dan como respuesta incesante
a las Impresiones que llegan a la Mente. Luego, nuestra tarea consiste en
transformar las impresiones de la vida de modo que no provoquen ese tipo de
respuesta. Pero para lograrlo es necesario estarnos Auto-Observando de instante
en instante, de momento en momento. Es urgente, pues, estar estudiando nuestras
propias Impresiones.
No se puede dejar que las
Impresiones lleguen de un modo subjetivo, mecánico. Si lo hacemos, equivale a
empezar la vida, a empezar a vivir más conscientemente. El individuo puede
darse el lujo de que las Impresiones lleguen mecánicamente, pero si no comete
semejante error, si transforma las Impresiones entonces comienza a vivir
conscientemente, por eso se dice que ese es el Primer Choque Consciente. Tal
Primer Choque Consciente consiste en transformar las Impresiones que llegan a
la Mente en el momento de su entrada, siempre se puede trabajar en el resultado
de las mismas. Claro está que caducan sin efecto mecánico, que siempre suelen
ser desastrosas en el interior de nuestra psiquis.
Una vibración definida del Trabajo,
una valoración de la Enseñanza, significa que este Trabajo Esotérico Gnóstico
debe ser llevado hasta él punto donde entran las Impresiones y son distribuidas
mecánicamente en lugares equivocados por la Personalidad para evocar las
antiguas reacciones.
Voy a tratar de simplificar esto:
Por ejemplo, si arrojamos una piedra a un lago cristalino, se producen en él
Impresiones, y las respuestas a esas Impresiones dadas por la piedra se
manifiestan en ondas que van desde el centro a la periferia, ¿verdad? Bueno,
ahora este ejemplo. A la Mente, imaginémosla un momento como un lago, de pronto
aparece la imagen de una persona. Esa imagen es como la piedra de nuestro
ejemplo que llega al lago de la Mente, entonces la mente reacciona en forma de
Impresiones, ¿verdad?; digo, en forma de Reacciones.
Las Impresiones son las que producen
la imagen que llega a la Mente, las Reacciones son las respuestas a tales
Impresiones. Si ustedes tiran una pelota contra un muro, el muro recibe la
Impresión. Luego viene la Reacción, que consiste en el regreso de la pelota a
quien la mandó. Bueno, puede que no llegue directamente pero de todas maneras
rebota la pelota y eso es Reacción.
El mundo pues, está formado por
impresiones. Por ejemplo, nos llega la imagen de una mesa a la mente a través
de los sentidos. No podemos decir que ha llegado la mesa o que la mesa se ha
metido a nuestro cerebro, eso sería absurdo. Pero sí está metida la imagen de
la mesa. Entonces nuestra mente reacciona inmediatamente diciendo: esta es una
mesa, que es de madera o de metal, etc. Bien, ahora, hay Impresiones que no son
agradables, por ejemplo las palabras de un insultador, ¿no? Podríamos
transformar esas palabras del insultador. Las palabras son como son. Entonces,
¿qué podríamos hacer? Transformar las Impresiones que tales palabras nos
producen. Sí, eso es posible.
La Enseñanza Gnóstica nos enseña a
cristalizar la 2a fuerza del Cristo en
nosotros mediante un postulado que dice: «HAY QUE RECIBIR CON AGRADO LAS
MANIFESTACIONES DESAGRADABLES DE NUESTROS SEMEJANTES». He ahí el modo de
transformar las impresiones que producen en nosotros las palabras de un
insultador. Este postulado nos llevará naturalmente hasta la cristalización de
la 2a fuerza (el Cristo) en nosotros, hacer que (el Cristo) venga a tomar forma
en nosotros. Es un postulado sublime, esotérico en un cien por cien.
Si del mundo físico no conocemos
sino las Impresiones, entonces propiamente el mundo físico no es tan externo
como creen las gentes. Con justa razón dijo Emmanuel Kant: «Lo exterior es lo
interior». Así pues, si lo interior es lo que cuenta, debemos transformar lo
interior. Las impresiones son interiores. Así pues, todos los objetos y cosas,
todo lo que vemos existe en nuestro interior en forma de Impresiones que vibran
incesantemente dentro de nuestra Psiquis. El resultado mecánico de tales
Impresiones han sido todos esos elementos inhumanos que llevamos dentro y que
normalmente los hemos llamado YOES, y que en su conjunto constituyen el Sí
Mismo.
Supongamos, por ejemplo, que un
individuo vea una mujer provocativa y que no transforme sus Impresiones. El
resultado será que las mismas, de tipo naturalmente lujurioso, producen en él
el deseo de poseerla. Tal deseo viene a ser el resultado de tipo mecánico de la
Impresión recibida, y se cristaliza, toma forma en nuestra psiquis. Se
convierte en un agregado más; es decir, en un elemento inhumano que en su
totalidad constituye el EGO.
Vamos a seguir reflexionando pues.
En nosotros existe Ira, Codicia, Lujuria, Envidia, Orgullo, Pereza, Gula.
Ira. ¿Por qué? Porque muchas Impresiones llegaron
a nuestro interior y nunca las transformamos. El resultado mecánico de tales
Impresiones de Ira, forman los YOES que existen, y viven en nuestra Psiquis y
que constantemente nos hacen sentir coraje.
Codicia. Indubitablemente, muchas cosas en nosotros
despertaron Codicia: el dinero, las joyas, las cosas materiales de toda clase,
etc. Esas cosas, esos objetos, llegaron a nosotros en forma de Impresiones, en
otra cosa diferente, en una atracción por la belleza o la alegría, etc... Tales
Impresiones no transformadas, naturalmente se convierten en YOES de Codicia.
Lujuria. Ya dije que distintas formas de Lujuria
llegaron a nosotros en forma de Impresiones, es decir, surgieron en el interior
de nuestra mente, imágenes de tipo erótico, cuya reacción fue la Lujuria. Como
quiera que nosotros no transformamos esas ondas lujuriosas, esas Impresiones,
ese sentir lujurioso, ese erotismo malsano, naturalmente que el resultado no se
hizo esperar. Fue completamente mecánico, nacieron nuevos YOES en el interior
de nuestra Psiquis, YOES morbosos.
Nadie podría decir que está viendo
un árbol en sí mismo, está viendo la imagen del árbol pero no el árbol. La cosa
en sí, como decía Emmanuel Kant, nadie la ve: se ve la imagen de la cosa; es
decir, surge en nosotros la Impresión sobre un árbol, sobre una cosa y estas
son internas. El resultado mecánico no se deja esperar. Es el nacimiento de
nuevos YOES que vienen a esclavizar aún más nuestra Conciencia, que vienen a
intensificar el sueño en que vivimos.
Cuando uno comprende realmente que
todo lo que existe dentro de uno mismo, con relación al Mundo Físico, no son
más que Impresiones, comprende también la necesidad de transformar esas Impresione.
Y al hacerlo, se produce la transformación de uno mismo. No hay cosa que más
duela que la calumnia o las palabras de un insultador. Si uno es capaz de
transformar las Impresiones que le producen tales palabras, pues esas quedan
sin valor alguno; es decir, quedan como un cheque sin fondo. Ciertamente las
palabras de un insultador no tienen más valor que el que les da el insultado.
Así que si el insultado no les da valor, repito, quedan como un cheque sin
fondo. Cuando uno comprende esto, transforma entonces las Impresiones de tales
palabras, por ejemplo, en algo distinto, en Amor, en comprensión para el
insultador. Esto, naturalmente, significa Transformación. Así, necesitamos
estar transformando incesantemente las Impresiones, no sólo las presentes sino
las pasadas.
Dentro de nosotros existen muchas
Impresiones que cometimos el error de no haberlas transformado en el pasado.
Muchos resultados mecánicos de las mismas son los tales YOES que hay que
desintegrar a fin de que la Conciencia quede libre y despierta. Las cosas, las
personas, dentro de ustedes, dentro de sus mentes. Si transforman esas
Impresiones transforman la vida de ustedes. Cuando en uno hay, por ejemplo, una
persona orgullosa de su posición social, de su dinero, pero si esa persona piensa,
por ejemplo, que su posición social es una cuestión meramente mental, que son
una serie de Impresiones que han llegado a su mente, Impresiones sobre su
estado social, cuando piensa que tal estado no es más que una cuestión mental,
o cuando analiza la cuestión de su valor, viene a darse cuenta que su posición
existe en su mente en forma de Impresiones. Esa Impresión que produce el dinero
y la posición social, no es más que las Impresiones internas de la Mente. Con
el solo hecho de comprender que sólo son Impresiones de la Mente, haciendo
transformación de las mismas, entonces el Orgullo por sí mismo decae, se
desploma, nace en forma natural dentro de nosotros la Humildad.
Continuando así con estos procesos
de la transformación de las Impresiones, proseguimos con algo más. Por ejemplo:
una imagen de una mujer lujuriosa llega a la Mente. Tal imagen es una
Impresión, obviamente. Nosotros podríamos transformar esa Impresión lujuriosa mediante la Comprensión. Bastaría con
que pensemos en ese instante que esa mujer ha de morir y que su cuerpo se
desintegrará en la sepultura. Sería esto más que suficiente como para
transformar esa Impresión lujuriosa en Castidad. Si no se transforma, se
convertiría en YOES de Lujuria.
Así pues, conviene que mediante la
Comprensión transformemos las Impresiones que surgen en la mente. Creo que van
entendiendo que el mundo exterior no es tan exterior como normalmente se cree.
Es interior todo lo que nos llega del mundo. No son más que Impresiones
internas. Nadie podría meter un árbol dentro de su mente, una silla, una casa,
un palacio, una piedra. Todo llega a nuestra mente en forma de Impresiones, eso
es todo.
Impresiones de un mundo que llamamos
exterior y que realmente no es tan exterior como se cree. Conviene, pues, que
nosotros transformemos las Impresiones mediante la Comprensión. Si alguien nos
saluda, nos alaba, ¿cómo transformaríamos la Vanidad que tal o cual adulador
podría provocar en nosotros? Obviamente las alabanzas, las adulaciones, no son
más que Impresiones que llegan a la Mente y ésta reacciona en forma de Vanidad.
Pero si se transforman esas Impresiones la Vanidad se hace imposible. ¿Cómo se
transformarían pues, las palabras de un adulador? MEDIANTE LA COMPRENSIÓN.
Cuando uno comprende realmente que
no es mas que una infinitesimal criatura en un rincón del Universo, de hecho
transforma por sí mismo tales Impresiones de alabanza, de lisonja, en algo
distinto. Convierte a tales Impresiones en lo que son; polvo, polvareda
cósmica. Porque comprende su propia posición. Sabemos que nuestro planeta
Tierra es un grano de arena en el Espacio. Pensemos que en la Galaxia en que
vivimos, compuesta por millones de mundos, ¿qué es la Tierra? Es una partícula
de polvo en el infinito y nosotros, dijéramos, somos unos micro-organismos
dentro de esa partícula. ¿Entonces qué? Si nosotros comprendiéramos esto cuando
nos adulan, haríamos una transformación de las Impresiones que se relacionan
con la lisonja y la adulación o alabanza, y no reaccionaríamos como resultado
en forma de Orgullo, ¿verdad? Tanto más reflexionemos en esto, vemos más y más
la necesidad de una transformación completa de las Impresiones.
Todo lo que vemos externo es
interior. Si no trabajamos con lo interior vamos por el camino del error,
porque no modificamos entonces nuestros hábitos. Si queremos ser distintos
necesitamos transformarnos Íntegramente. Y si queremos transformarnos, debemos
empezar por transformar las Impresiones animales, bestiales, en elementos de la
devoción. Entonces surge en nosotros la transformación sexual, la
transmutación.
Incuestionablemente, esta cosa de
las Impresiones merece ser analizada en forma clara y precisa. La Personalidad
que hemos recibido o adquirido, recibe las Impresiones de la vida, pero no las
transforma porque prácticamente es algo muerto. Si las Impresiones cayeran
directamente sobre la Esencia, es obvio que serían transformadas porque de
hecho, ella las depositaría en el Centro correspondiente de la Máquina Humana.
La Personalidad es el término que se
aplica a todo cuanto adquirimos. Es claro que traduce todas las Impresiones de
todos los lados de la vida de un modo limitado y prácticamente esteriotipado
con arreglo a su calidad y asociación. A este respecto, en el Trabajo se
compara a veces la Personalidad como una pésima secretaria que está en la
habitación de enfrente, que se ocupa de todas las ideas, conceptos,
preconceptos, opiniones y prejuicios. Tiene muchísimos diccionarios,
enciclopedias de todo género, libros de referencia, etc., y está incomunicable
en los tres Centros, es decir: el Mental, el Emocional y los Centros Físicos. Y
como consecuencia o corolario, resulta de ello que se pone en comunicación casi
siempre con centros equivocados. Esto significa que las Impresiones que llegan
son enviadas a lugares equivocados, es decir, a Centros que no le corresponden
y producen, naturalmente, resultados equivocados.
Pondré un ejemplo para que ustedes
me puedan entender mejor. Supongamos que una mujer atiende con mucha
consideración y respeto a un caballero. Claro, las Impresiones que el caballero
está recibiendo en su mente son recibidas con la Personalidad y ésta la envía a
Centros equivocados. Normalmente la manda al Centro Sexual. Entonces este
caballero llega a creer firmemente que la dama está enamorada de él y, como es
lógico, no tarda mucho tiempo en que él se apresure a hacerle insinuaciones de
tipo amoroso. Indubitablemente, si aquella dama jamás ha tenido esa clase de
preocupaciones por el caballero, no deja de sentirse con mucha razón
sorprendida. Ese es el resultado de una pésima transformación de las
Impresiones.
Vean ustedes cuan mala secretaria es
la Personalidad. Indubitablemente, la vida de un hombre depende de esta
secretaria que busca mecánicamente la transformación en sus libros de
referencias, sin comprender en absoluto lo que significa en realidad, y la
transmite, en consecuencia, sin preocupaciones por lo que pueda ocurrir,
sintiendo únicamente que está cumpliendo con su deber. Esta es nuestra
situación interior.
Lo que importa comprender en esta
alegoría es que la Personalidad humana que nosotros adquirimos y debemos
adquirir, empieza a hacerse cargo de nuestra vida. Esto es algo demasiado
importante, incuestionablemente es inútil imaginar que esto sucede a ciertas y
determinadas personas, les sucede a todos, quien quiera que sea.
Es obvio que estas reacciones ante
los impactos del mundo exterior, constituyen nuestra propia vida. La humanidad
en este sentido, podemos decir en forma enfática que es completamente
mecanicista. Cualquier hombre, en la vida, se ha formado una cantidad de
reacciones que vienen a ser las experiencias prácticas de su existencia. Es
claro que como toda acción produce una reacción, acciones de cierto tipo vienen
a producir reacciones de cierto tipo y a tales reacciones se les llama
Experiencias.
Lo Importante sería, por ejemplo,
conocer mejor nuestras acciones y reacciones, poder relajar la Mente Esto de
relajamiento mental es magnífico. Acostarse en su lecho o en un cómodo sillón,
relajar todos los músculos pacientemente y luego vaciar la Mente de toda clase
de pensamientos, deseos, emociones, recuerdos. Cuando la Mente esté en silencio
podemos conocernos mejor a sí mismos. En tales momentos de quietud y silencio
mental, es cuando realmente venimos a verificar en forma directa el crudo
realismo de todas las acciones de la vida práctica.
Cuando la Mente se encuentra en
reposo absoluto veremos a multitud de elementos y sub-elementos acciones y
reacciones, deseos y pasiones, etc., como algo ajeno a nosotros. Pero esperan
el instante preciso para poder realizar el control sobre nosotros mismos sobre
nuestra Personalidad. He ahí el motivo por el cual vale la pena el silencio y
la quietud de la Mente. Obviamente la relajación del entendimiento, en el
sentido más completo de la palabra, nos conduce al Auto-Conocimiento
individual.
Así es que de toda la vida, es
decir, la vida exterior lo que vemos, oímos y vivimos es para cada persona la
reacción frente a las Impresiones que le llegan del Mundo Físico. Es un gran
error pensar que lo que es llamado vida, sea una cosa fija, sólida; la misma
para cualquier persona. Ciertamente, no hay una sola persona que tenga las
mismas Impresiones que, con respecto a la vida existan en el género humano, son
infinitas.
La vida, ciertamente, son nuestras
Impresiones de ella y es claro que nosotros podemos, si nos lo proponemos,
transformar tales Impresiones. Pero como se dijo, ésta es una idea muy difícil
de comprender debido a que es tan poderoso el hipnotismo de los sentidos.
Aunque parece increíble, todos los seres humanos se hallan en estado de
Hipnotismo Colectivo.
Tal hipnosis es producida por el
estado residual del abominable Órgano Kundartiguador. Cuando se eliminó
del ser humano, quedaron los diversos agregados psíquicos o elementos inhumanos
que en su conjunto constituyen el Mí Mismo, el Sí Mismo. Estos elementos y
sub-elementos, a su vez, condicionan a la Conciencia y la mantienen en estado
de hipnosis. Así pues, existe la hipnosis de tipo colectivo. TODO EL MUNDO ESTA
HIPNOTIZADO.
La Mente está tan enfrascada en el
mundo de los cinco sentidos, que no acierta a comprender como podría
independizarse de ello. Cree firmemente que es un Dios. Así, nuestra vida
interior, la verdadera vida de pensamientos, de sentimientos, sigue siendo
confusa para nuestras concepciones
meramente razonativas e intelectivas. No obstante, al mismo tiempo sabemos muy
bien donde vivimos realmente, nuestro mundo de sentimientos y pensamientos.
Esto es algo que nadie puede negar. La vida son nuestras Impresiones y éstas
pueden ser transformadas.
Así pues, necesitamos aprender a
transformar mejor las Impresiones. Empero no es posible transformar cosa alguna
en nosotros si seguimos pegados al mundo de los cinco sentidos.
Como
dije en pasadas pláticas, el Trabajo le enseña a uno que si el trabajo es
negativo, se debe a la culpa propia. Desde el punto de vista sensorial es que
ésta o aquella persona del mundo exterior, a quien uno ve y oye por medio de
los ojos u oídos, tiene la culpa. Esta persona, a su vez, dirá que nosotros
somos los culpables. Pero realmente, la culpa está en las Impresiones que
nosotros tengamos sobre las personas.
Muchas veces pensamos que una
persona es perversa cuando en el fondo esa persona es una mansa oveja. Conviene
mucho aprender a transformar todas las Impresiones que nosotros tengamos sobre
la vida. Aprender a recibir, dijéramos con agrado, las manifestaciones
desagradables de nuestros semejantes. Hablando científicamente sobre las
Impresiones que llegan a nosotros y del modo de transformarlas, diremos lo
siguiente: Las Impresiones que llegan a nosotros corresponden al Hidrógeno 48.
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