DIDACTICA DEL AUTOCONOCIMIENTO
SAMAEL AUN WEOR
Aquellos que en otro tiempo acudían
a los templos de los Antiguos Misterios Iniciáticos para ser instruidos en
secreto sobre los principios eternos de la Sabiduría Universal, debían pasar
por diferentes etapas antes de alcanzar el Adeptado.
Purificación, Iniciación y
Perfección
eran los pasos obligados para aquel que deseaba traspasar el umbral de la
Resurrección.
Tanto entonces como ahora, es
inexcusable que antes de iniciar el Camino se debe disponer de la
preparación precisa para afrontar las dificultades y superar los
desfallecimientos que habrán de surgir a lo largo del mismo.
Todo aquel que accede a estos
Estudios Gnósticos con el pretexto de conquistar grandes poderes, de despertar
a lo desconocido de forma inmediata, está condenado al fracaso.
Antes de iniciar el Camino hemos de
desprendernos de toda carga que resulte inútil y superflua, de algo tan
terrible y pesado como nuestro propio subjetivismo. Hemos de PURIFICAR
nuestra mente eliminando nuestra pluralidad psicológica, nuestros defectos.
¿Cómo? : muriendo en nosotros mismos de instante en instante.
Pero para lograr el éxito en este
empeño, debemos disponer del conocimiento del Cuerpo de Doctrina adecuado para
poder emplearnos a fondo en el Trabajo con el primer factor de la
Revolución de la Conciencia: el MORIR.
Sólo con la Muerte adviene lo
nuevo. Los temas que se incluyen en este libro nos mostrarán la manera única de
llevar a término esa PURIFICACIÓN, nos permitirán llegar algún día a
poseer la verdadera Sabiduría Universal de toda Perfección, siempre y cuando
pongamos en práctica, desde ahora mismo, el Conocimiento que nos ofrece
la Obra de SAMAEL AUN WEOR, que nos ofrece esta Didáctica del
Auto-Conocimiento.
Para ello tenemos que enfrentarnos
con mente nueva a la realidad de los hechos, libres de las trabas del
escepticismo materialista que tiene su origen en la mentira de aquel que se
auto-estima desmesuradamente.
La cruda realidad de los hechos es
que los eventos pueden estarse repitiendo una y otra vez, pero lo que nosotros
tenemos que modificar es nuestra actitud frente a tales circunstancias.
Necesitamos cambiar nuestra actitud
hacia la existencia, pero uno no puede cambiar su actitud hacia la vida si no
elimina aquellos elementos perjudiciales que lleva en su Psiquis, es decir,
necesitamos AUTO-CONOCERNOS profundamente. Si nos AUTO-CONOCEMOS descubrimos
nuestros errores, y si los descubrimos los eliminamos, y si los eliminamos
despertamos, y si despertamos venimos a conocer eso que no es del tiempo, eso
que es la Verdad.
Ciertamente existe un elemento
perjudicial en nosotros que es obstáculo para la adquisición de la verdadera
Felicidad: la falsa personalidad. El Ser en sí mismo es feliz, inmensamente
dichoso, cuando uno elimina la falsa personalidad.
Obviamente necesitamos provocar
un cambio en nosotros. Con este propósito debemos proseguir en el estudio
de este Compendio, de esta «Didáctica del Auto-Conocimiento»: El de poner en
práctica cuanto nos apuntaba el V.M. SAMAEL AUN WEOR en sus Obras «Tratado
de Psicología Revolucionaria» y «La Gran Rebelión». Ya entonces nos decía:
«Así pues, si realmente queremos un
cambio radical, lo que primero debemos comprender es que cada uno de nosotros
está en tal o cual Nivel de Ser. ¿Cuál es nuestro Nivel de Ser? No sería
posible pasar a otro nivel si ignoramos el estado en que nos encontramos.
Ciertamente el trabajo interior
sobre sí mismos se refiere en forma enfática a los diversos estados
psicológicos de la Conciencia. Dentro de nuestro País Psicológico, cada cual
tiene sus acompañantes, sus YOES; éstos le llevarán a uno a donde deben
llevarlo de acuerdo con sus características psicológicas.
Si de verdad queremos cambiar
realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable modificar radicalmente
esos estados equivocados de la Conciencia.
Transformar reacciones mecánicas es
posible mediante la confrontación lógica y la Auto-Reflexión Intima del Ser.
Uno puede cambiar la naturaleza de los eventos desagradables que nos ocurren,
cuando se PURIFICA íntimamente.
Quien jamás corrige sus estados
psicológicos absurdos creyéndose muy fuerte, se convierte en víctima de las
circunstancias. Uno puede cambiar íntimamente cuando de verdad consigue
modificar sus reacciones ante los diversos hechos que le sobrevienen
diariamente.
Resulta evidente que quien no siente
interés alguno por observarse a sí mismo, tampoco desea trabajar para lograr
una verdadera transformación radical. El verdadero conocimiento que realmente
puede originar en nosotros un cambio interior fundamental, tiene por basamento
la AUTO-OBSERVACION directa de sí mismo.
La observación es un medio para
modificar las condiciones mecánicas del mundo. La AUTO-OBSERVACION interior es
un medio para cambiar íntimamente.
Pero el proceso del cambio, de la
disolución, debe de ser metódico, didáctico y hasta dialéctico, de lo contrario
nos hallaríamos desorientados. Necesitamos hacernos Auto-Conscientes de
nuestros propios pensamientos, de nuestros propios sentimientos y de los
efectos que otros producen en nosotros.
Obviamente, el trabajo de
desintegración de los elementos de la falsa personalidad suele ser a veces muy
difícil. La impaciencia en estos Estudios perjudica a quienes se inician en los
mismos. Si estos quieren realizar avances serios deben volverse serios. No es
concebible un hombre serio que no haya adquirido la paciencia. Jesús el Cristo
dijo: «En paciencia poseeréis vuestras Almas»
¿Qué se entiende por transformación?
convertirnos en criaturas diferentes. Lo más grave es que si uno se identifica con
la falsa personalidad, si vive en ella, fracasa.
La desintegración de tales o cuales
errores en nosotros, no es cuestión meramente intelectual. Hay que pasar a
veces por grandes crisis emocionales, se necesita del supremo arrepentimiento,
del supremo dolor.
Para llegar a la
Auto-Transformación, para conseguirla, se hace indispensable la continuidad de
propósitos. Cuando no se ha establecido un Centro Permanente de Conciencia en
nosotros, existe falta de continuidad de propósitos. Pero cuando se ha establecido
un Centro Magnético en el fondo de la Esencia, entonces hay continuidad.
Normalmente, el Centro Magnético de nuestra propia existencia se encuentra
localizado en la falsa personalidad.
La personalidad en sí misma es
Energía Pura, más cuando los YOES mecánicos vienen a utilizar esa Energía se
convierte en la falsa personalidad. Pero si desintegramos tales Agregados
Psíquicos, ya no es falsa, es un instrumento para Trabajar.
La personalidad debe equilibrarse
con la Esencia, en caso contrario hay desequilibrio, Si no hay equilibrio entre
el Ser y el Saber no puede haber comprensión perfecta. Cuando el Ser es más
grande que el Saber, allí nos encontramos con un «santo estúpido». Cuando el
Saber es más grande que el Ser, allí está presente un «bribón del intelecto».
Uno establece el equilibrio entre el
Ser y el Saber a base de Meditación, mediante la Dialéctica Intima del Ser,
mediante la Dialéctica de la Conciencia.
Una correcta AUTO-OBSERVACION de sí
mismo es premisa indispensable para adentrarnos en la Muerte Psicológica. Sólo
con la Muerte alcanzaremos una nueva Vida. Dar origen a una nueva vida
es un proceso de Creación, y toda creación es sexual, como lo fue aquella
fuerza que nos trajo a este mundo. Únicamente la fuerza sexual consciente hará
factible el Gran Cambio en nosotros. Con el Sexo concluye nuestro Trabajo,
nuestra transformación íntima.
De la misma manera, este Compendio
concluye con un capítulo dedicado al estudio de la Sexología, ya que es
necesario saber usar las energías que fluyen en el interior del organismo
humano.
El asceta de Acuario busca el Sexo,
porque considera al Sexo como aquel poder maravilloso que puede transformarle
radicalmente. Necesitamos hacer una Revolución de la Conciencia, hacer una
transformación radical. Dentro de cada uno de nosotros existen poderes
extraordinarios que se hallan dormidos, latentes, y necesitamos ponerlos en
actividad, despertarlos.
Hay que avivar la llama del Espíritu
con la fuerza del Amor. Desgraciadamente las gentes no entienden lo que estamos
diciendo porque están dormidos.
Como resultado de tantos trabajos,
surge al fin una criatura diferente, terriblemente divina, en el fondo de cada
uno de nosotros. Por eso se ha dicho que mediante la Muerte se inicia la
transformación.